jueves, 5 de julio de 2007

En la Sed Mortal

Llevo ya una copa demás
aquí
en la sed mortal
cuando llega Dodo
y yo no
me muevo de aquí
y aún así
habré de llegar
a la conclusión
de que no hay un ser
más culpable
que yo
ni lo habrá
sobre la tierra
y empiezo a pedir así
por las cosas que siento
y por aquellas que odio sentir
por mi mala cabeza
porque mi calavera ella no dejara de reir
por las lunas nuevas
por las cosas revueltas
que dan vueltas dentro de mi
por seis años de penas
y por cosas que ni tan siquiera me atrevo a decir
perdón por mis pies siempre fríos
por la noche pasada y por la otra y por aquella también
perdón por el gran sin sentido
por querer comprenderlo
y sobre todo por no comprender
Perdón
y Dodo me observa
y yo le oigo rezar así
"perdón por existir"
Y amablemente invito a una copa a Dodo
y él me cuenta que incluso los perros se ponen tristes después de eyacular
y acabamos agarrados en la sed mortal
y yo puedo jurar
que no hay
un ser más culpable
que yo
ni lo habrá
sobre la tierra
y por dos mil años de cristiandad
por tener la osadia de alimentarme y de respirar
por los super dotados
por el hombre tripudo
y por la liberación sexual
por el circo italiano
por el viejo que agita
una servilleta al hablar
y me jura y me perjura que en ella
ha resuelto el misterio de la Santisima Trinidad
perdón por la gente moderna
por que corro el peligro de mirarla
y perder la razón
perdón por el amor de Dios
por la gran decadencia
de una vida pidiendo perdón
perdón, perdón
perdón por los cuatro elementos
por la tierra y el agua y el fuego y la polución
perdón, perdón
por todos mis lamentos
por Dodo
y en fin hoy pido por esta canción
perdón
y os miro a los labios
y a todos oigo pedir
"perdón por existir"
N.V.